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Es comúnmente llamado estimulación morfofuncional y es un gran medio de prevención de lesiones que busca preparar a nuestro cuerpo antes de aplicar la carga de la sesión. No es nuevo que sepamos su valor preventivo, no obstante, en algunos gimnasios se realizan “calentamientos light” o también llamados calentamientos express y esto repercute negativamente en el que asiste al gimnasio y que llega 5 minutos tarde a la clase de “cardio” y que debido a este retraso se brinca todo este protocolo fisiológico de preparación músculo- esquelética .Así mismo, la primera serie de nuestra sesión de pesas busca cumplir con el propósito de preparar los segmentos musculares y las articulaciones, por eso las calentamos con una serie rapidita y con menos peso del que estamos usando, pensando equivocadamente que nuestras articulaciones: a) Ginglimo o de charnela (rodilla) b) Rotativas (cuello) o c) Esféricas (hombro), han sido muy bien estimuladas para poder demandarles los movimientos simples o complejos que en su morfología son capaces de hacer, sin embargo, una máquina que no es bien “calentada” no entrega su mejor rendimiento y nuestro cuerpo es eso, una máquina perfecta que requiere trabajo de estimulación cardiaca, de facilitación propioceptiva neuromuscular, también llamado estiramientos, y de estimulación psicológica. Que nos predisponga a la “lucha” de ejecutar movimientos de demanda muscular con una gran eficiencia biomecánica.
Para lograrlo debemos cuidar ciertos aspectos como son:
- Estar bien hidratado.
- Estar vestido con ropa deportiva y cómoda.
- Aumentar gradualmente el ritmo de los movimientos.
- Vigilar más la forma de la ejecución que el peso que usamos.
- Ejecutar una serie de estiramientos con diferente duración, ya que no es lo mismo elongar el triceps que el cuadriceps.
- Realizar un rápido inventario de nuestro cuerpo, observando si no tenemos zonas adoloridas, zonas contracturadas o zonas distendidas (señal de que ya están lastimadas).
Todo esto es para medir el esfuerzo que esas musculaturas serán capaces de efectuar, sin que los rangos de movimiento se vean afectados y con ello nuestra capacidad de trabajo disminuida. Para que podamos ese mismo día o quizá el siguiente, ejecutar otra gran rutina, “nuestra vida normal” y que nuestro desempeño en el trabajo cumpla con todas las exigencias que este mundo globalizado-competitivo nos demanda.
También te invito a practicar “otro calentamiento” realizando otros movimientos que enriquezcan el patrón biomotor que nosotros hemos desarrollado, y esto es entrando a otras actividades, a otras clases, a otras series de ejercicio que estimularán zonas por nosotros descuidadas, tanto musculares como coordinativas y que nos complementarán nuestro programa de acondicionamiento físico, elevando su contenido y revalorando el concepto de “integral”.
Por último, te recuerdo que un buen calentamiento contempla realizar nuestras necesidades fisiológicas (orinar, defecar, etc.), ya que aparte de incómodos, nos estaremos encargando de estresar a diferentes órganos internos, que buscan efectuar sus funciones. Habrá que dejar en segundo término la inadecuada visión psico-social del ¿Qué dirán? Para mejorar apliquemos una lógica sencilla, como es el hecho de que cuando llegaste al gimnasio tu máquina era pequeña, pero todas esas semanas de esfuerzo y los cuidados nutricios te están demostrando que tienes una “recompensa”, entonces recuerda, si tu máquina ya creció, lo que fue suficiente para calentar en un principio ¿Lo será hoy? ¡Ánimo! Calienta mejor para que rindas más. |